Conserva
una grandiosa iglesia, la de San Millán que data del siglo XVI. Consta de tres naves con
bóveda de crucería; tiene una esbelta torre y coro plateresco. El retablo mayor es de la
segunda mitad del XVII y en él se pueden contemplar lienzos del Felipe Gil de Mena.
Es muy
interesante visitar el convento de San Francisco de los siglos XVI y XVII y la ermita de
Nuestra Señora de Revilla del siglo XVII y XVIII en cuyo interior se conservan excelentes
retablos barrocos.
Se
mantiene además en el pueblo casas blasonadas y la fachada del antiguo Hospital de Santo
Tomás del siglo XVII.