Conserva una iglesia rupestre visigótica excavada en la roca, raro
ejemplar en España. Data del siglo X, aunque se produjeron ampliaciones románicas en el
siglo XII. Es de dos naves con capillas. En su interior puede admirarse un retablo
plateresco del siglo XVI.
Se sitúa este pueblo en un
paisaje tan impresionante como el cañón de la Horadada.