Está la localidad en un alto cortado al ras que rompe con el tópico de la
planicie terracampina. Un lugar adecuado que motivó que se instalara el "Mirador de Campos", desde el que poder
visionar más de 20 pueblos de la comarca sur de la provincia, con sus chimeneas y
espadañas, con el serpenteo de senderos, barbecho y polvo. Atrás, la vieja Cruz del
Mirador, reliquia superviviente de la que fuera ermita. ¿Será cierta
la leyenda? Los lugareños cuentan que Doña Urraca contruyó un tunel desde su residencia
hasta la ermita para ir a rezar.
Será Autilla una visión de bodegas en
las que podremos degustar ricas viandas. Casas de vino clavadas en laderas que
cortan la respiración que no el viento, con la sopecha constante de ser observado por las
caras talladas que se vislumbran en sus entradas. Viento y aire es la rutina. Y es aquí
dónde se cobija lo que se conoce como el precipicio de Castilla.
En Autilla del Pino podrá visitarse también el recién creado Museo
Etnográfico con más de 500 aperos y utensilios de labranza donados por
los propios vecinos, sin olvidarse de otros aditamentos clásicos, vestimentas de época y
recreación de una escuela rural. Las chabolas cupiliformes
de los arededores son otra alternativa
La iglesia parroquial en honor a la
Asunción data del siglo XVI. De la misma época es la cercana ermita de
las Angustias, en la que se pueden apreciar interesantes muestras de imagineria sacra.
En Autilla también podemos saborear la gastronomía propia de Tierra de Campos,
aprovechando algunas bodegas reconvertidas en mesones.
|